atrapa-suenos-2017

Dicen que soñar no cuesta nada, yo creo que dejar de soñar cuesta muchísimo.

El año 2016 termina. Ya ad portas de un nuevo año, quizá sea importante hacer un balance sobre la forma que va tomando tu vida en los últimos doce meses, y si esa figura que observas se parece a aquello que alguna vez imaginaste o soñaste, o quizá, si aún no lo has imaginado, y que el tiempo inexorablemente te llevará a contemplar en algún momento.

Carl Sandburg, historiador y poeta americano decía “nada sucede si primero no ha habido un sueño”; y es que los sueños y la imaginación están conectados profundamente con la realidad aunque parezca algo lejano y poco probable; y la distancia más corta entre el sueño y la realidad no tiene mayor secreto que la persistencia y el enfoque en el objetivo; y esto dependerá de tener un por qué lo suficientemente convincente para tu corazón. Encontrar el camino es cuestión de la razón, mantenerse caminando es cuestión del corazón. He aquí el secreto para convertir lo invisible en visible.

Creo que la educación tradicional, en el colegio y en las universidades no valora lo suficiente, entre otras cosas, nuestra capacidad de soñar e imaginar. Pensar, en el sentido de analizar una situación y tomar decisiones no es suficiente. Cuando el entorno es incierto y es necesario inventar el futuro la imaginación es un recurso valioso por su enorme poder para crear y entusiasmar. Si queremos un futuro muy atractivo y una motivación gigante la imaginación y la capacidad de soñar serán nuestros mejores aliados y el combustible para iniciar un proceso de transformación.

Dicen que los sueños no son un lugar para quedarse, sino un motor para ponernos en marcha y que la visión de futuro se construye sobre nuestros deseos más elevados lo cual es imposible si el primer paso no lo damos con abundancia y amplitud de miras. El ser humano ha dado los pasos más grandes de la mano de un sueño, de una ilusión, aquello que le conecta con lo más profundo de su ser, su esencia.

¿Qué quieres lograr en los próximos 12 meses, en los 5 años que vienen, o en la próxima década?

Esta pregunta no solo tiene que ver con los objetivos per se, sino con algo de mayor alcance, con algo tan crucial como lo es el hecho de que nuestros días tengan un sentido; lo más importante de tener objetivos tiene que ver con la persona en que nos vamos convirtiendo o con el ser humano que se desvela en el camino hacia el objetivo. Los sueños nos mantienen caminando, nos conectan con nuestra propia grandeza.

¿Tienes ya tus objetivos de 2017? ¿Qué estás esperando para trazarlos y dibujar esa visión tan poderosa como un imán que te levanta cada día? A continuación te propongo cuatro pasos para iniciar el proceso.

Primero, ponlo por escrito. Imagina que el genio de la lámpara maravillosa ha decidido visitarte y no solo concederte 3 deseos, sino 15, 20, los que tú quieras. Los límites los defines tú con tu imaginación; y su cumplimiento con tu capacidad de comprometerte con ellos y el control sobre los recursos necesarios. Tómate el tiempo para hacerlo.

Segundo, valora cada uno de los objetivos del 2017 del 1 al 10 y quédate con los cuatro o cinco objetivos cuya visión y sensación de logro sea más poderosa por el impacto que puedan tener en tu vida. Experimenta la emoción que provoca la sensación de haberlo logrado. La emoción será crucial.

Tercero, un tema importante, muchas veces algunas personas no se fijan objetivos por el temor a no cumplirlos y el dolor y la frustración que ello produce; por eso es muy importante que tengas claro el verdadero por qué de querer lograrlos y qué es lo que perderías de no alcanzarlo. Estas razones deben ser lo bastante sólidas para ponerte en marcha y recuperarte en los momentos de dificultad que nunca faltan.

Cuarto, detalla que forma de ser y estar en el mundo deberás poner en marcha para acercarte y lograr tus sueños. Recuerda que lo que obtenemos es siempre consecuencia de la persona en la que nos convertimos, y el éxito no es otra cosa que la aplicación diaria de la disciplina más la convicción de seguir aún en los momentos de desánimo.

Es claro que para cada objetivo deberás definir una estrategia; sin embargo, la acción será fundamental. El acto o su ausencia es el que crea el resultado. Recuerda que un gramo de acción es más poderoso que una tonelada de intención. Avanza en la dirección de tus sueños, no hay paso pequeño. Cada acción te coloca más cerca de lo que quieres lograr. Cada día es la ocasión de actuar sobre las circunstancias. Combina esta capacidad de generar un cambio en la dirección que llene tu vida de sentido y color. Lanza tus objetivos, nunca dejes de soñar, recuerda el mensaje de Goethe: “No sueñes pequeños sueños porque no tienen el poder de mover el corazón de los hombres”.

Feliz 2017.