Sabemos que la vida es sinónimo de cambio. Algunos llegan lentamente, pero constantes, casi no los notamos, como los cambios en nuestras células, cuya muerte y renovación pasan inadvertidas a nuestros ojos. Otros cambios pueden cogernos por sorpresa y dependiendo de su magnitud pueden llegar a tocarnos en lo más hondo.

Quiero compartir contigo la heroica historia de Ataúlfo Casado o Ata como le llaman sus amigos. Ata es un pintor de 69 años que a sus 40 fue diagnosticado con retinosis pigmentaria dejándolo en la más oscura ceguera. Ata tenía gran talento y un porvenir brillante, se convirtió a los 14 años en el copista más joven del Museo del Prado, pero el cambio, en esta ocasión de la mano de una enfermedad genética degenerativa, remeció su vida en el momento menos esperado.

¿Puedes imaginar por un minuto lo difícil que es quedar ciego y más si eres pintor? ¿Qué se necesita para superar una situación tan difícil como esta?

Ataúlfo, después de algunos años, consiguió finalmente hallar la manera de lidiar con el cambio y recuperar su pasión, y quizá, porque no decirlo, pudo recuperar su vida. Con la ayuda de un amigo, y con mucha creatividad e imaginación supo adaptarse a la nueva situación,  empezó a probar distintas maneras para volver a la pintura; y por supuesto, con la aplicación de un ingrediente importantísimo, su filosofía de vida, la cual le ha llevado a tomar lo mejor de las circunstancias, en sus propias palabras “la vida es color y luz, y eso enriquece al ser humano, si el ser humano no se deja enriquecer por ese color y luz, se queda más ciego de lo que estoy yo”. A  Ataúlfo le mueve el amor por lo que hace y el amor por los demás, pinta para hacer felices a las personas, y aunque él ya no pueda ver sus obras, le basta con que otras personas las disfruten y aprecien. Ataulfo actualmente sigue pintando y nosotros disfrutando de su arte y sobre todo admirando su historia de vida.

Esta es una extraordinaria historia de superación, de resiliencia y un claro ejemplo de que la creatividad y la imaginación son los mejores aliados en los momentos de cambio inesperado y dificultades, así como también las únicas puertas para conseguir encontrar nuevamente el camino hacia nuestro bienestar.

¿Cómo mantener nuestra imaginación y creatividad en los momentos de crisis?

Primero, es crucial que apelemos a lo mejor de nosotros cuando los cambios y dificultades aparecen. Esto no es fácil. Las primeras emociones serán de negación y de defensa, de miedo, el dolor será inevitable por la pérdida que estemos afrontando; sin embargo, quedarnos allí no estimula nuestras fortalezas, es necesario volver a creer. La fe nos ayudará a confiar en lo que funciona y en nuestros recursos. Este es el primer punto clave.

Segundo, no subestimes tu capacidad creativa. La creatividad no es un privilegio de artistas, músicos o publicistas. La creatividad se puede manifestar en cualquier campo y es inherente a nuestra condición de seres humanos; es un hecho que la creatividad y la inteligencia van juntas. Si se es creativo se está actuando con inteligencia. Inteligencia no es solo IQ y pensamiento lógico y lineal; la inteligencia no es producto únicamente del hemisferio izquierdo. La inteligencia es mucho más amplia y es consecuencia de la dinámica completa del cerebro, de hemisferio izquierdo al derecho y desde el neocórtex hasta el cerebro de reptil. Esta capacidad para enlazar las distintas “miradas” y experiencias previas produce el famoso eureka cuando llega a nosotros la chispa creativa. Reconsidera tu visión acerca de estos conceptos y de si eres o no creativo, que no te quede duda alguna.

Tercero, la imaginación debe siempre alimentarse. Se valora mucho tener los pies sobre la tierra y ser realistas, sin embargo, en situaciones difíciles debemos actuar con imaginación para encontrar las mejores soluciones. La imaginación hay que dejarla fluir, sin embargo, imaginación no es creatividad; la creatividad puede entenderse como la aplicación práctica de la imaginación y esto significa poner manos a la obra en lo que sea que estés haciendo. No basta con querer, es necesario aplicarse para generar los resultados que buscas.

Como podrás darte cuenta, estas capacidades maravillosas del ser humano se ponen en marcha cuando estamos en sincronía con emociones positivas, que constituyen la base para nuestro funcionamiento óptimo más allá de limitaciones físicas como la ceguera de Ataúlfo Casado quien supo enfrentar con admirable solvencia la adversidad, dándonos un ejemplo de vida digno de imitar. La invitación está hecha.