100% success

 

De acuerdo con Forbes, al menos 5 grandes compañías de inversión de Silicon Valley perdieron la oportunidad de ser socios de Pokémon Go, el juego más popular del mundo en este momento. Dificultades anteriores para conjugar la geolocalización con los juegos llevo a estas compañías a actuar conservadoramente a pesar que la máxima que dirige la acción en esta parte del mundo es “fail fast, fail often” (fracasa rápido, fracasa mucho).

Vinton Gray, vicepresidente de Google y uno de los padres del internet, aseguró hace muy poco que “en Silicon Valley los fracasos son una señal de experiencia”; y es que entre un 75% y 90% de las startups fracasan1 y se acepta el fracaso como experiencia y oportunidad de aprendizaje; tan fuerte es esta filosofía que se creó failcon (bajo el lema “learn from your mistakes. Build your success”) como espacio para compartir las experiencias de startups que han fracasado.

El fracaso es parte del proceso de éxito. Richard Branson lanzó Virgin Cola en los 90 desafiando a Coca Cola y Pepsi; Henry Ford fracasó más de 4 veces antes de crear Ford Motor Company; Churchill decía que “el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”.

Johannes Haushofer, profesor de Princeton ha publicado su curriculum vitae de errores, enumerando aquellas situaciones en las que falló, o fue rechazado. Este acto lo humaniza, lo acerca a lo que nos pasa a todos. Y es que cuando se hacen cosas se corre el riesgo de fallar y es lo natural. El secreto es la tolerancia con uno mismo.

Tal como ocurre con el vuelo de un avión, cuando despega, el piloto tiene un plan de vuelo; sin embargo, en el transcurso, por acción del viento, las turbulencias, la lluvia, el tránsito aéreo y otros factores el 90% del tiempo el avión permanece fuera de curso. La clave está en el trabajo del piloto, quien va realizando correcciones a medida que avanza; y de esta manera, basado en sus instrumentos y con el apoyo de la torre de control logra realizar un aterrizaje exitoso.

La capacidad de mantenerse enfocado y a la vez abierto a nuevas maneras de hacer las cosas, la confianza en uno mismo y en nuestros sueños, potencia los recursos internos, cuyo núcleo es la autoestima. Según el psicólogo de la Universidad de Duke, Mark Leary, perdonarse a uno mismo nos ayuda a evitar la autorrecriminación frente a lo que ya ha pasado, culparse cuando fracasamos o nos equivocamos evita que nos sintamos bien con nosotros mismos, nos puede conducir a la indefensión, impidiendo superar los obstáculos; que esto no se confunda con no hacer nada, sino que, como lo había mencionado antes en el ejemplo del piloto, lo realmente importante es que vayamos realizando ajustes a medida que avanzamos.

Tenemos la capacidad de generar una nueva realidad desde nuestra capacidad de imaginar y soñar, gestionando nuestros estados de ánimo, desde la fortaleza del optimismo y la esperanza; esta última, según Charles Snyder2 nos permite fijar con determinación nuestras metas y la planeación para su logro. Siguiendo a Mario A. Puig, elijamos el coraje frente al miedo, la confianza sobre las dudas, la disciplina sobre el mal hábito y el amor sobre el odio. Que el fracaso no te frene, que se convierta en un escalón sobre el cual te apoyes y con nuevo impulso alcances tus metas. De eso se trata la vida, somos aprendices todo el tiempo, cada nuevo día es una ocasión para aprender de los aciertos y más de los errores, quizás este sea el secreto de vivir. Decía Sábato: “…el ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer”, vayamos con ánimo, atrevámonos a experimentar y a aprender.


(1) Estudios de Harvard y otras fuentes.

(2) Psicólogo de la Universidad de Kansas, especialista en el estudio de la Esperanza, falleció en 2006.

Imagen gracias a Pixabay.