Tres actitudes que favorecen tu comunicación efectiva
En mis clases, suelo decir que la sesión más importante; no porque yo la dicte, sino por el tema, es la sesión de comunicación. La comunicación humana es la base de nuestras relaciones y de la generación de confianza. Es, bien llevada, un antídoto contra conflictos inútiles. La buena comunicación interior, aquella que tenemos con nosotros mismos; una manera inteligente para repotenciar la toma de decisiones. Es así que, teniendo la comunicación tantas aristas, debería ser foco de atención de todos nosotros, intentando mejorar en cada interacción, aunque sea un poco. Créeme que realmente valdrá la pena cada segundo de esfuerzo que decidas invertir en ella.
A partir de mi experiencia hablando con ejecutivos y de procesos de coaching dirigidos, me animo a recomendar algunas estrategias que considero muy útiles para el desarrollo de las competencias directivas, en específico, la comunicación efectiva, te propongo pensar en tres actitudes que si las cultivas; ayudarán a mejorar tu habilidad comunicativa.
Actitud Win-Win; “Ganar- Ganar”, caracterizada por la disposición a la búsqueda de soluciones conjuntas, mutuamente armoniosas, cooperadoras. Sin duda una actitud como esta, favorece a la comunicación en: la existencia de una predisposición a la empatía, a la escucha interesada, el diálogo dotado de afectividad y generador de confianza, y se evitan problemas de comunicación que abren conflictos.
Actitud “estoica”; las preguntas ante las situaciones diarias son: ¿qué está bajo mi control?, ¿y qué no? La actitud estoica lleva a una respuesta clara; ser conscientes de aquello que queda fuera de control, por tanto, sería absurdo “sufrir” por ello, humano sí, pero absurdo. La actitud estoica favorece varias competencias directivas; en el caso de la comunicación efectiva, le da agilidad, la dota de humildad y una postura abierta al aprendizaje, favorece la generación de confianza y el mayor control del estrés (derivado de la actitud estoica) repotenciando la calidad de las interacciones.
Actitud de apertura al error; la cual lleva a una mayor propensión hacia el aporte en las interacciones; consiste en reconocer que errar es parte del proceso de aprender; ojo, que no se confunda con la comunicación irresponsable, no; es más bien, atreverse a exponer las propias ideas y pensamientos comprendiendo que “lo perfecto es enemigo de lo bueno” y que no está mal recibir feedback que mejore nuestro desempeño o pensamiento sobre tal o cual cosa.
Y como siempre digo; el laboratorio está en tu oficina o tu hogar, en cada interacción, reunión o diálogo; esta es la ventaja y a la vez el desafío de todo plan de mejora de habilidades o competencias directivas.
¿Te animas a iniciar el proceso?